lunes, 1 de agosto de 2016

Vacaciones bloggueras

Dados todos los cambios que nos están viniendo de golpe y viendo la falta de tiempo, he decidido parar unas semanitas y darme un respiro blogguero.


No sé si podré pasarme para contar brevemente cómo van las cosas o si podré leeros...


¡Pasad buen verano!

lunes, 25 de julio de 2016

Piso nuevo?

En la última entrada os contaba que habíamos visto un piso que nos encantó. Nos gustó la zona, la cercanía al transporte público (en invierno juega un papel importante) y por supuesto el piso en sí. Así que nos pasamos los siguientes días con los dedos cruzados y deseando que nos llamaran, pero a la vez siendo conscientes de que la cosa estaba difícil porque hubo muchos otros candidatos.


El viernes sonó el teléfono y nos dijeron que nos daban el piso. No nos lo podíamos creer!!! Y haciendo alarde de la (a veces presente) eficiencia alemana, hoy temprano hemos firmado el contrato.


Seguimos sin poder creérnoslo!! El piso nis encanta y por fin podemos dejar de devanarnos los sesos con el tema de la vivienda y centrarnos en la mudanza y en buscar una matrona para mí. Ya os explicaré lo de la matrona en una entrada propia porque funciona de manera distinta que en España.


Tenemos pisooo!!! :)

miércoles, 20 de julio de 2016

¡Quiero ese piso!

Ayer fuimos a ver un piso que nos encantó, es grande, espacioso y muy luminoso. Tiene dos dormitorios, una cocina bastante hermosa y un salón que es una maravilla de 25m2. Está cerca del metro y hay un par de supermercados y carnicerías/charcuterías cerca.


La única pega es que es un cuarto piso sin ascensor. Aunque creo que tampoco sería algo insalvable ya que ahora vivimos en un tercero y las escaleras son mortales.


Por supuesto, y lógicamente dada la falta de pisos que hay aquí, hubo cerca de 17 solicitudes junto a la nuestra. Veremos qué pasa, ojalá que nos lo den porque ¡Yo quiero ese pisoooo!

lunes, 18 de julio de 2016

Primer trimestre y cuándo contar un embarazo

Parece que llevo unos días mejor y poco a poco puedo retomar el blog. Ya ha pasado el primer trimestre de embarazo, el que se supone que es más peligroso y reconozco que me siento muy aliviada de que haya acabado ya. He tenido momentos de calma inmensa y disfrute con una sonrisilla tonta en los labios, y momentos de pasar miedo pensando que se pararía. Por suerte no ha sido así! :)

Una conversación recurrente con mi marido es cuándo queremos contarlo. Bueno, más bien yo porque él dice que respetará lo que yo decida. Y yo decido en base a mis necesidades, y lo que necesito ahora es calma. Yo tengo mucho que hacer trabajando a media jornada, con la uni y tratando de encontrar un piso nuevo en el que el próximo invierno no me quiera subir por las paredes por falta de aire, y lo último que necesito es gente que me maree la cabeza. Suena mal, quizás sea una egoísta, pero no me apetece nada que me coman a preguntas del tipo, cómo, qué, cuándo y por qué. Yo soy una persona muy muy discreta no hago preguntas, y exactamente eso es lo que suelo querer para mí. Sé a ciencia cierta que tanto mis padres como mis suegros (y el resto de la familia en general) se alegrarán por nosotros y querrán ser partícipes de tooodoo el proceso, y lo harán con la mejor de sus voluntades. Pero será prácticamente innevitable que se pongan pesados. Y no me apetece, la verdad

Sobre todo, creo que me aterra contarlo y que algo vaya mal...no quiero tener que informar de una pérdida. Cuando mi gine me dijo que tenía un aborto diferido, lo peor para mí fue tener que llamar a mi marido que estaba fuera del país, a mis padres y a mi mejor amigo. Por suerte el resto de personas no lo sabía, y mis padres sólo se enteraron porque íbamos de visita.

No sé qué hacer, por un lado quiero esperar, pero por otro lado dentro de poco tendré que contarlo en el trabajo y me sabe mal que "extrannos" (mis jefes, porque espero que sepan estar calladitos) lo sepan antes que la familia.

miércoles, 13 de julio de 2016

Noté que estaba alemanizándome cuando...

Cuando se lleva tiempo en un nuevo país, se adquieren nuevas costumbres. Algunas de manera consciente y otras sin quererlo. Yo noté que me había alemanizado algo cuando:

- Al hacer un bocadillo de jamón y queso, le puse 3 rodajas de pepino pensando que si no el bocadillo estaría incompleto.

- Me descubrí cortando una zanahoria en tiras para tener algo que picar en el trabajo.

- Cuando dejé de comprar pan blanco "porque es malo para la salud."

- Cuando estando con mi familia en España, al entrar en casa de un familiar, sin pensármelo dos veces me quité las botas y planté un segundo par de calcetines. La cara de mi madre un poema...

- Me puse a contar una a una las piezas de un juego nuevo de mesa y al ver que faltaba una, me levanté a escribir una reclamación a la empresa.

Como dice mi madre...menos el dinero y la hermosura, todo se pega ;-)


lunes, 11 de julio de 2016

Volviendo con planes para el verano

Después de ver que llevaba varias semanas sin pasrme por aquí...he decidido retomarlo poco a poco y qué manera más fácil más que dejándome inspirar por una de las Bloggers que más me gustan y encima haciendo una lista con planes chulos para las próximas semanas. Piruli escribió aquí su lista de planes para las próximas semanas, y aquí os dejo yo la mía.

Pasear, pasear y pasear. Espero que alguno de estos paseos pueda ser por la naturaleza
Comer comidita rica y sana, aunque de vez en cuando me de algún gusto en forma de helado :P
Hacer helados de hielo y trata de fresa
Descansar
Preparar algunas entradas en el blog para volver a tener una reserva
Quedar con los amigos
Leer
Coser





miércoles, 8 de junio de 2016

Buen amo de casa

Hace unos días la Hobbita publicó una entrada que me hizo recordar a esta que yo escribí hace algún tiempo



En mi casa las tareas domésticas se reparten entre los dos, y se hace así porque ambos trabajamos fuera de casa y yo también estudio. Es un tema que tenemos requete hablado, y en caso de que uno de los dos tuviera menos carga de cosas por realizar, asumiría más tareas del hogar.

Si le pido ayuda a mi marido, él me ayuda. A veces con más ganas y a veces con menos, pero lo hace. Él me ayuda si yo no puedo hacer alguna de mis tareas, además de hacer las suyas. Que él haga la cena un día (tarea mía) no le exime de realizar otra tarea que a él le corresponda. Yo le agradezco de manera amable y cariñosa su ayuda, y lo tengo en cuenta y me muestro más dispuesta por si él también necesita ayuda con alguna de sus tareas. Yo no me meto en cómo y cuándo cumple con su parte. Tampoco me preocupa cuánto tarda. Simplemente no es mi problema, yo no tengo por qué estar detras de él, ni él detras mío, corrigiendo o revisando nada.

Me molestan mucho las parejas, indistintamente de si están compuestas por dos personas del mismo sexo o no, que se jactan der ser muy modernos y estar a favor de la igualdad dentro de la pareja, pero a la hora de la verdad, se aprovechan de la buena voluntad de sus parejas. Si somos iguales, somos iguales para las buenas y para las malas.