lunes, 3 de agosto de 2015

El caso es criticar II: Si la envidia fuera tiña...

...¡Cuánto tiñoso habría!




¿Habéis visto las fotos de Simone Anderson? Yo sí. No las pongo en el blog porque no me gusta poner fotos de personas sin su consentimiento expreso.




Esta chica tenía sobrepeso, y ni estamos hablando de un par de kilos, si no de un problema de salud grave.


Yo soy menudita aunque tengo una cadera poderosa, según mi gine ideal para ser madre (ojalá). Cuando descubrimos que algo iba mal y tenía pinta de ser cáncer, todos los médicos me dijeron que entre el tratamiento hormonal y los nervios por la situación, era de esperar que engordara 20 kg como mucho mínimo. Me negué con palabras para también con hechos.




Seguí una dieta muy restrictiva y en los 6 meses anteriores a la operación caminé. Caminé tanto que gasté suelas de calzado a pares. El dolor era horrible, mi calidad de vida se vio muy mermada y algunas personas de mi entorno no supieron reaccionar como cabía esperar. A donde quiero llegar es que peleé como una jabata para, sinceramente no acabar como la chica en su primera foto.




Y lo hice por miedo. Miedo a tener que pasar por lo que ella ha pasado, porque si bien soy muy crítica con las personas que se dejan llevar por las circunstancias, creo firmemente que una persona que ha perdido tantos kilos y ha cambiado su vida para bien, merece ser alabada. Alto y claro.




Me parece de muy poquito gusto y una falta de empatía brutal, criticar a la chica y poner en duda su logro.




Ya lo dije la semana pasada, el caso es criticar.

2 comentarios:

  1. Madre mía, en internet pone que ha perdido 85 kg, eso es una gran barbaridad, cómo lo ha hecho lo sabes? Con dieta y ejercicio? Pues le habrá costado muchos años, porque a mi me está costando la vida perder kilos, y no veo el momento en que diga vuelvo a mi cuerpo de siempre :( Es duro la verdad!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tardó 2-3 años si no me equivoco y lo logró siguiendo una dieta muy restrictiva y haciendo mucho deporte.

      La verdad es que limitando el consumo de ciertos alimentos y sustituyendo las harinas refinadas por las integrales, ya es un gran cambio a mejor.

      Eliminar