martes, 19 de diciembre de 2017

Feliz navidad!

Me paso brevemente para desearos a todos una feliz navidad!

Plumilla y yo esperamos que disfruteis mucho de estos días con alegría!




jueves, 14 de diciembre de 2017

Crisis matrimonial navidenna

Hoy vengo a contaros una situación que se repite anno tras anno desde que el tiempo es tiempo, o más bien desde que mi mitad teutona y yo vivimos juntos. Es una situación en la que las negociaciones cesan cuando se agota mi paciencia y me veo arrancándome los ojos.

                                                                        Este no es mi salón

A mí marido le invade todos los annos una alegría navidenna que él pretende plasmar a base de adornos. Es decir, poniendo espumillón como si no hubiera un mannana y bolas rojas a gogó. Oiga, no!

Yo soy más bien de decoración sencilla pero elegante, creando ambientes calidos y acogedores, en los que no falten elementos naturales y luz.

Vale, es cierto que tanto como a las velas flotantes de la foto no llego, pero quedarían chulísimas en mi salón. Eso sí,  frecintando la mesa para que Plumilla no pueda acercarse a....investigar.

Vosotras decoreais la casa?

martes, 12 de diciembre de 2017

Piscina de bolas en casa

Hoy vengo con una entrada breve para contaros el éxito que ha sido la piscina de bolas que hemos preparado para Plumilla.



El otro día llegaron las 500 bolas que pedimos por internet y las hemos echado en el parquecito que tiene. Es cierto que algunas se escapan entre los barrotes, pero la tela que recubre el fondo las mantiene casi todas dentro y Plumilla disfruta, disfruta de lo lindo!

jueves, 7 de diciembre de 2017

Por fin llegó el Adviento!

Me encanta!

Me hace feliz!

Adoro la época de Adviento!

Son 4 semanas muy bonitas en tierras teutonas, todo se llena de luz, la gente está de mejor humor. Es el momento de aprovechar para cambiar la decoración de casa por unos días y dejarse llevar por la alegría. Se pueden poner adornos tan bonitos como estos:

                                                                          Schwibbogen





Y disfrutar de dulces deliciosos como estos:

 

martes, 5 de diciembre de 2017

Tengo endometriosis

Hola, soy Lápiz y tengo endometriosis.

Parece que mis entradas últimamente son intensitas, será porque ha sido noviembre y yo es el mes en el que suelo hacer balance, además de ser un mes que me cuesta mucho por el cambio de hora, la falta de luz y porque aún no es Adviento....con lo que a mí me gusta el Adviento!

Y me repito:

Hola soy Lápiz, tengo endometriosis y ésta ha cambiado mi vida de manera significativa.

El hecho de tener un diagnóstico fue un alivio, me sirvió para poder ponerle nombre a esos dolores tan horribles que me deblaban cada mes. Sirvió para demostrar a ciertas personas que no me lo inventaba, ni exageraba. También sirvió para tomar conciencia de mi cuerpo y comenzar a respetarlo. A quererlo aprendí después, Plumilla que sepas que ha sido gracias a ti!

La endometriosis es una mierda, lo siento no pienso tachar la palabra. Es una MIERDA, en mi caso así, en mayúsculas. No sólo es que tenga endometriosis es que cuando me operaron hace 4 annos el cirujano salió sacudiendo la cabeza y diciendo que no había visto semejante barbaridad en una chica tan joven, nunca. La operación tenía que hacer durado 90 minutos como mucho, duró más de 4 horas y yo literalmente me desangraba porque tenía tantas adderencias por todas partes que el retirarlas fue muy duro para mi cuerpo. Pero lo peor no fue la operación ni es postoperatorio, lo peor fueron los 2 annos antes.

Dos annos en los que me cuerpo se iba rompiendo poco a poco, y es que en mi caso la enfermedad traía de regalo muchos problemas annadidos. No solo para poder hacer la digestión, ir al banno o mantener relaciones. Las adderencias se colocaron tan estratégicamente que tuve un pinzamiento en un nervio en la espalda, tuve ciática y problemas en la cadera derecha, además de que los marcadores de cáncer salían alterados. No sigo ennumerando porque el mero hecho de recordarlo me estremece.

A día de hoy, tengo a mí hija, gracias a Dios, pero esta enfermedad me da miedo. Nadie puede asegurarme que no vuelva a ponerme tan mal, y es que cuando pasan apenas dos ciclos, me cuerpo vuelve a llenarse de quistes. Me aterra no poder tener más bebés, me aterra tener que volver a vivir con dolor y me enfurece tener que hormonarme para evitar que la enfermedad me haga la vida muy difícil.